Las fuerzas de la fantasía pueden fortalecerse en todo aquello que es percibido y vivenciado por el hombre y que solo se le revela íntegramente cuando él mismo lo complementa, esto siempre sucede cuando estamos atentos y tenemos interés.

 

Las crisis y los conflictos no pueden ser superados sin fantasía.

 

En cada encuentro humano se oculta algo a lo que solo puede acceder la fantasía, por ello la fantasía es una capacidad eminentemente social y necesaria en nuestra propia biografía, puesto que en cada ser humano debe surgir algo que aún no existe. Esto no es posible sin la fantasía.

Las crisis y los conflictos no pueden ser superados sin fantasía, pues es aquella fuerza que lleva al hombre más allá de lo perceptible con los sentidos, en este ámbito se halla el conocimiento que da sentido y meta a la propia vida. 

 

Las imágenes técnicas debilitan la fantasía por: 

  1. Los medios visuales desplazan a la literatura, siendo esta la gran maestra de la fantasía, pues a partir de pequeños signos negros, se construyen mundos internos que en la buena literatura son complejos y sutiles, ya que cada lector crea su propio mundo. 
  2. El movimiento de las imágenes veloz lleva a una sobreexigencia de la vista. El espectador trata de ver lo máximo posible de lo mostrado. Aquí, no queda lugar para la fantasía, pues esta surge en el momento de la reflexión.  
  3. Las imágenes técnicas muestran superficies y nada más. Allí no se oculta ningún ser al cual podría dirigirse la fantasía.